Mi querido hijo,
Soy yo quien, con mis pecados, te hizo derramar tantas lágrimas en el establo de Belén. La gracia que deseo es la gracia de amarte, desde este día en adelante, con todo mi corazón.
(San Alfonso María de Ligorio)
Las Hermanas Consoladoras del Sagrado Corazón de Jesús agradecen a todos sus amigos y benefactores su generosa ayuda y les desean una Santa Navidad, llena de alegría celestial y verdadera paz.
Que el Niño Jesús os bendiga a vosotros y a vuestros seres queridos.
Vigne di Narni, Navidad de 2025



